Gracias a los
distintos avances que se han ido
sucediendo tanto de índole
terapéutico como en la esfera
preventiva de las enfermedades, observamos
como las esperanza de vida al nacer
(tasa que analiza el promedio de
años a vivir de una población
determinada) a nivel global y en
particular en nuestro país,
se incrementa año a año.
Si comparamos los valores de esta
tasa en Argentina entre la década
del 50’ (63 años) y
la actualidad (75 años) confirmaremos
un incremento de casi el 20%. ¿Y
en el futuro?: es cada vez mayor.
Estudios de la OMS estiman que para
el 2050 esta tasa rondará los
100 años en los países
desarrollados.
Este incremento
en años de
vida hace que también se extiendan,
tanto los tiempos de exposición
de la piel a los factores de agresión
externa, como los tiempos del proceso
fisiológico del envejecimiento
normal de la misma.
Hoy en día el
llamado fotoenvejecimiento cutáneo
es una consulta habitual observándose
estados más
avanzados de este proceso que en épocas
anteriores.
¿Qué es
el envejecimiento cutáneo?
Pero, ¿Qué es
el envejecimiento cutáneo?
Podemos definirlo como un conjunto
de alteraciones de la piel que se
suceden desde el momento mismo del
nacimiento y que se van acrecentando
y haciendo más
visibles a medida que van transcurriendo
los años.
Es indudable que
en él intervienen
tanto factores de agresión
externos como lo son el sol, el frío,
el calor, el tabaco, el alcohol,
etc., como los factores genéticos
de predisposición que harán
que los cambios sean más evidentes
en unos que en otros.
De esta manera
es que se combinan causas internas
(envejecimiento intrínseco
o cronológico) y externas
(envejecimiento extrínseco
o tóxico - ambiental) que
desarrollan y desencadenan los efectos
del paso del tiempo.
¿Cómo
se produce?
Para explicar
los mecanismos íntimos
que llevan a la producción
del envejecimiento de la piel existen
distintas teorías. Desde aquella
que plantea mutaciones genéticas
como parte del proceso normal de
envejecimiento, las que postulan
un mecanismo de autolimitación
celular a manera de un reloj biológico,
hasta, una de las últimas
y de gran interés, que lo
explica a través de la acumulación
de radicales libres de oxígeno
(RLO) a nivel celular, generando
un “Stress Oxidativo” que
es el daño provocado por el
desbalance entre la producción
de RLO y la defensa antioxidante
natural, todo lo cual deviene en
cambios bioquímicos y fisiológicos
y en la muerte celular.
Factores
agravantes del envejecimiento cutáneo
Sea cual sea su
mecanismo de producción
existen una serie de factores que
lo agravan y hacen que exista una
diferencia significativa entre la
edad cronológica (lo que dice
el documento de identidad) y la edad
cutánea (lo que todos ven).
Entre ellos podemos nombrar:
- Predisposición
genética
(esa mochila que llevamos de mamá y
papá).
- Radiación solar (Rayos ultravioletas
tipo A y B).
- Exposición prolongada a
sustancias irritantes y sensibilizantes.
- Cambios circulatorios periféricos.
- Aumento de la frecuencia de enfermedades
sistémicas (Diabetes, Insuficiencia
Renal).
- Modificaciones o alteraciones de
la respuesta inmune.
- Causas psicológicas y factores
emocionales.
- Factores sociales.
¿Cuáles
son los cambios?
La piel se torna
más fina,
se deshidrata y debilita. Al disminuir
la cantidad de melanina (pigmento
responsable de la protección
contra los rayos UV) aparecen las
canas, se observa coloración
moteada de la piel y son más
frecuentes las lesiones producidas
e inducidas por el sol. La respuesta
inmune de la piel está disminuida
por lo que son más frecuentes
los procesos infecciosos.
La aparición
de arrugas está dada
por un doble mecanismo. Por un lado
existe una mayor flaccidez de los
tejidos que acentúan las arrugas
por gravedad ( nasogenianas por ejemplo)
y por el otro existe una disminución
de la elasticidad de la piel y su
traducción en arrugas (sobretodo
las gestuales como las frontales,
glabelares y las “patas de
gallo”).
Clínicamente
se observa una acentuación
de los pliegues y surcos existentes,
aparición
de nuevos pliegues, piel laxa, se
evidencian las prominencias óseas
y vasos con paredes endurecidas.
Disminuye la capacidad aislante con
predisposición a la hipotermia
(por imposibilidad de un buen control
de la temperatura corporal).
No hay respuesta
normal a los estímulos
térmicos por lo que aumenta
la susceptibilidad a la insolación
y golpes de calor.
Qué hacer y
cuándo hacerlo
Resulta interesante
hacer una correlación
entre la edad cronológica,
el grado de fotodaño y cuales
medidas tomar con respecto a la piel.
De esta manera
podemos establecer cuatro grados
progresivos de daño.
El Tipo 1 con daño leve, el
tipo 2 con daño moderado,
el 3 con daño severo y el
4 con un daño avanzado.
Tipo 1: LEVE
Este primer grado es el de No Arrugas
o fotoenvejecimiento temprano
Es el que encontramos entre los 20
a 30 años. Presenta cambios
pigmentarios pequeños y
sin queratosis (sobre elevaciones).
Los tratamientos planteados son:
1- Protector solar y ambiental (“la
mejor crema antiarrugas es el protector
solar”)
2- Educación
3- Tretinoína, ácido
retinóico
tópicos.
4- Alfahidroxiácidos (AHA)
5- Ácido Glicólico
6- Toxina Botulínica
Tipo 2: MODERADO
Este es el de Arrugas por movimiento.
Entre 35 a 50 años aparecen
algunas manchas por sol, queratosis
palpable pero no visible, aparecen
líneas de sonrisas paralelas.
Tratamiento:
1- Maquillaje (base)
2- Derivados de la Vitamina A y exfoliantes
tópicos
3- Alfahidroxiácidos
4- Protector solar y ambiental
5- Educación
6- Peeling
7- Láser superficiales
8- Implantes
9- Toxina botulínica
Tipo 3:
SEVERO
Es el de Arrugas de descanso
Edad: más de 50 años
Discromía evidente y telangiectasias,
queratosis visibles, arrugas en reposo
siempre visibles
Tratamiento:
1- Maquillaje 2- Peeling 3- Láser Resurfacing 4- Implantes 5- Toxina botulínica
Tipo 4: AVANZADO
Este es el grado de Flaccidez
Piel amarillo-grisácea, arrugada,
no hay piel normal
Edad: más de 60 años
Tratamiento:
1- Resurfacing. 2- Láser de CO2 3- Peeling profundos 4- Toxina botulínica 5- Blefaroplastía 6- Lifting
Cómo combatirlo
El abordaje de
cualquier plan terapéutico
debe ser múltiple utilizando
todo el arsenal disponible en función
de la edad y del grado de fotoenvejecimiento
(ver apartado qué hacer y
cuando hacerlo) con el fin de obtener
mejores resultados en el menor tiempo
posible.
Así podemos dividir los tratamientos
en: Primarios, Médico - estéticos
y quirúrgicos.
- Tratamientos Primarios
-
Medidas
higiénico- dietéticas
-
Actividad
física
La actividad física proporciona
la tonicidad imprescindible a la
estructura músculo – esquelética
y a nivel de la piel estimula la
circulación sanguínea
con el consecuente incremento en
los aportes a este importante órgano
y la depuración de sustancias
tóxicas endógenas que
de otra manera serán acumulados.
Este ejercicio debe ser de bajo impacto
(caminatas, natación, gimnasia
acuática, etc.) que a su vez
será estímulo para
la producción de sustancias
antioxidantes endógenas. Los
ejercicios de alto impacto y rendimiento,
por el contrario, producen una gran
cantidad de RLO que el organismo
no puede eliminar.
Nutrición
Una
nutrición adecuada es
el segundo pilar fundamental, conjuntamente
con la actividad física, para
la prevención y el autotratamiento
del envejecimiento cutáneo.
Una dieta rica en frutas y verduras
con antioxidantes naturales (Vitamina
C, Vitamina E, betacarotenos, etc.),
calcio, fluoruros, oligoelementos,
y con niveles reducidos de sodio,
ayudará a prevenir del envejecimiento
prematuro de la piel.
Tabaco y alcohol
El
evitar la incorporación
de tóxicos como el tabaco
y el alcohol favorecerá también
a enlentecer el proceso natural.
Stress
Tratar en lo posible de evitar las
situaciones de stress excesivo que
desequilibra todo el organismo favoreciendo
el envejecimiento general y por ende
el de la piel.
Contención
afectiva
Las situaciones
de abandono, soledad, melancolía y depresión
incrementan la velocidad en el envejecimiento
de la piel. Por el contrario la contención
afectiva coopera con los otros factores
a enlentecer las consecuencias del
paso del tiempo.
Protección
solar y ambiental
Como hemos
mencionado más
arriba uno de los factores coadyuvantes
del envejecimiento, desencadenando
y acelerando este proceso es la exposición
desmedida a los rayos UV tanto UVA
como UVB.
Para evitar este daño se utilizarán
cremas de protección solar
que tengan un doble efecto: reflector
(físico) y absorbente (químico).
El Factor de Protección Solar
(FPS) deberá estar ajustado
al fototipo de la piel del paciente
pero nunca por debajo de un grado15.
Su dosificación dependerá de
la exposición del paciente
(no es lo mismo salir a caminar vestido
por la ciudad que estar todo el día
reposando en la playa), su actividad
física (no es lo mismo estar
en la playa viendo las olas ir y
venir que estar nadando o jugando
al voley) y de la calidad del protector
solar que se utilice. Como referencia
podemos decir que se deberá colocar
la crema cada dos horas aproximadamente
y evitar exponerse a los rayos solares,
aún con protección
en los horarios de mayor incidencia
de rayos UV (entre las 11:00 hs.
y las 16:00 hs.) y tratar de usar
protectores de marcas reconocidas.
Actualmente se
está manejando
un nuevo concepto en protección
que es el de EPS (Evirantal Proteccion
Factor o Factor de Protección
Ambiental).
Este nuevo concepto se basa en la
adición a las cremas de protección
solar o a cremas solas, de sustancias
que han demostrado tener una alta
capacidad de protección celular
como lo son la coenzima Q10 y, últimamente,
la idebenona.
Educación
La
educación de los pacientes
con relación a todos los factores
de prevención antes mencionados
son de fundamental importancia al
momento de comenzar un tratamiento
del envejecimiento cutáneo.
Medicación
Oral
Si bien es recomendable lograr los
niveles de antioxidantes con la ingesta
de alimentos naturales, en algunos
casos pueden complementarse con vitaminas
y oligoelementos en presentaciones
orales.
Medicación Tópica
Dentro
de los tratamientos locales podemos
mencionar, según su
acción:
Cremas exfoliantes, derivadas de
la vitamina A como el retinol o el ácido
retinóico que estimulan la
formación de fibras colágenas
y la angiogénesis.
Los Alfahidroxiácidos como
el ácido glicólico
que depura la piel y estimula la
síntesis de colágeno
entre otras sustancias.
Agentes tensores, como el DMAE que
aumenta la síntesis de acetilcolina
y tiene función antioxidante.
Antioxidantes como la Vitamina C,
Vitamina E, Coenzima Q10, Idebenona.
Humectantes, como la urea y las ceramidas.
Emolientes, que impiden la pérdida
superficial de agua como las siliconas.
Cremas con fitoestrógenos
como las isoflavonas de soja.
Cremas relajantes.
Tratamientos
Médico - Estéticos
Exfoliaciones
Los
llamados Peeling (del inglés:
pelar), son exfoliaciones de la piel
en sus distintas profundidades.
Los Peeling podrán ser superficiales,
intermedios o profundos.
Los superficiales podrán ser
administrados por cosmetólogas
o cosmiatras mientras que los intermedios
y profundos será de resorte
estrictamente médico.
Exfoliación mecánica:
Actualmente la más en boga
es la microdermoabrasión (con
puntas de diamante o con sales de
aluminio) de excelentes resultados.
La exfoliación física
por la acción del sol, los
rayos UV, el láser y la crioterapia
(criocirugía y nieve carbónica).
La exfoliación química
por medio de la aplicación
de distintas sustancias químicas
han demostrado su utilidad.
En todos los casos consiste en la
agresión controlada de la
piel que produce la exfoliación
desde las capas más superficiales
hasta su eliminación total
(Epidermolisis) y la estimulación
de su regeneración a expensas
de los fibroblastos dérmicos
y los anexos cutáneos.
Mesoterapia
Tanto el
Mesolifting como el Mesoglow son
las técnicas que se aplican
hoy día y consiste en la administración
intradérmica de distintas
drogas capaces de recuperar del proceso
de envejecimiento cutáneo.
Este procedimiento debe ser de aplicación
médica en forma exclusiva.
Bioplastía.
Implantes
Las faltas de
volumen que se traduce en una arruga
o depresión
cutánea circunscripta se compensan
a través de la aplicación
de implantes infiltrativos por medio
de la introducción de distintas
sustancia inyectables pudiendo ser
temporales o permanentes según
se utilicen sustancia más
o menos reabsorbibles.
Toxina
botulínica
Otra
técnica para el tratamiento
estético de una de las consecuencias
del envejecimiento cutáneo
como lo son las arrugas, es la utilización
de la toxina botulínica en
ciertas áreas específicas
y a muy bajas dosis para producir
una parálisis seleccionada
de grupos musculares causantes de
las arrugas de expresión.
Aplicación de técnicas
de luz pulsada y láser no
ablativas
La aplicación de estas técnicas
permite la eliminación de “manchas
de sol” entre otras patologías.
Además y más importante
aún es el efecto que el láser
y la luz pulsada tienen sobre la
textura de la piel en general.
Hilos tensores
Este tratamiento
sin ser quirúrgico,
permite el “estiramiento” de
la piel. Consiste, mediante una técnica
sencilla, en la colocación
de estos hilos generando un “efecto
lifting”.
Tratamientos
quirúrgicos
Dentro de
los tratamientos quirúrgicos
nombraremos a las técnicas
de láser ablativas como el
Resurfacing láser o el láser
de CO2, la lipoescultura, el lipofilling
(transplantes antólogos),
el lifting, minilifting, las rinoplastias(nariz)
y blefaroplastias (párpados). |